Las pinzas para crisoles son herramientas indispensables en laboratorios que manipulan sustancias a altas temperaturas. Diseñadas para sujetar y trasladar crisoles calientes o frágiles de forma segura, minimizando el riesgo de accidentes o roturas.
Estas pinzas tienen una longitud estándar de 200 mm, lo que proporciona un equilibrio óptimo entre alcance y control. Están disponibles en tres materiales, adaptándose a distintas necesidades de resistencia y durabilidad:
Pinza de acero inoxidable: alta resistencia a la corrosión y al calor, ideal para uso intensivo y esterilización.
Pinza de bronce: excelente conductor térmico, resistente y duradero.
Pinza de hierro niquelado: opción robusta con recubrimiento anticorrosivo.
Aplicaciones comunes:
Manipulación de crisoles en hornos o muflas.
Traslado de materiales calientes.
Procesos de calcinación o fusión en laboratorio.